En la Comunidad Foral de Navarra encontramos dos climas claramente contrastados y una zona de transición que hace el paso de uno a otro de manera gradual. En el norte encontramos el clima marítimo de la costa oeste de los continentes, aunque sólo tiene las características típicas en el valle del Bidasoa, porque en la cordillera se encuentra modificado por el efecto de las montañas. Al sur de las sierras prepirenaicas, en la Navarra media y la Ribera, encontramos un clima mediterráneo notablemente continentalizado, típico del centro del valle del Ebro.
Las precipitaciones en Navarra son muy contrastadas. En el valle del Bidasoa superan los 2.500 mm, y los 1.500 en el resto de los Pirineos. En las cuentas y sierras prepirenaicas las precipitaciones se reducen hasta los 1.000 mm. Al sur de la región se recogen entre 500 y 1.000 mm; y en el ángulo más meridional, ya en plena zona central del valle del Ebro, se recogen menos de 500 mm. A pesar de estas diferencias las precipitaciones se distribuyen a lo largo del año de manera similar. El máximo se produce en otoño, aunque en el sur es a principios del otoño y en el resto de la región a finales, y existe un máximo secundario en primavera.
Las temperaturas son muy contrastadas. Se observa un claro gradiente desde las alturas de los Pirineos y las montañas vasco-cantábricas hacia el valle del Ebro. No obstante, el valle del Bidasoa tiene temperaturas más moderadas, debido a la influencia marítima. Las temperaturas medias anuales son superiores a los 12 ºC al sur de las sierras prepirenaicas y en el valle del Bidasoa, aunque la oscilación térmica es muy diferente, muy reducida en este valle y muy acusada más de 15 ºC en el valle del Ebro, que tienen veranos calurosos e inviernos fríos. En las cuencas prepirenaicas las temperaturas medias de encuentran en torno a los 10 ºC. En invierno descienden por debajo de los 0 ºC, por lo que las precipitaciones son en forma de nieve.